El joven actor James Franco puede sentirse orgulloso de su rostro, o al menos eso considera un programa informático israelí que mediante un estudio de proporciones matemáticas “crea” una imagen mejorada de una persona cualquiera a partir de su fotografía, siguiendo unas normas básicas respecto al canon de belleza actual (según la opinión de varios voluntarios alemanes e israelíes) y teniendo en cuenta detalles como el tamaño de ojos, la distancia entre barbilla y nariz y otros rasgos, según informa
Franco ya ha ejercido de modelo eventual, y muchos comparan su atractivo al del mítico James Dean.
href=”http://www.nytimes.com/2008/10/09/fashion/09skin.html?_r=2&oref=login&oref=slogin”>The New York Times .
fuente


