En realidad, no ha sido el diseñador de calzado malayo el responsable de la rotura de un dedo del pie de Aretha Franklin, sino uno de sus altos zapatos de tacón de aguja. La cantante, de 69 años, tropezó con uno de ellos en su habitación de hotel y cuando se le hubo pasado el dolor inicial se negó a recibir asistencia médica, pues tenía trabajo que atender. A los pocos días acudió al hospital y allí las radiografías revelaron la lesión. La artista ha bromeado acerca de la férula que le han puesto para que suelde la fisura de su dedo. “Doy gracias a que no haya sido el pie con el que doy al pedal de mi piano porque tengo una actuación en Nueva York. Lo que sí me preocupa es cómo voy a conjuntar mi modelito de Marc Jacobs con esta bota azul del hospital”. Genio y figura.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here