La cantante Katy Perry se lo pasó bomba disfrazándose de esqueleto en la Granja Knott Scary, una especie de resort y parque de atracciones todo junto que, con motivo de la proximidad del día de Halloween, ha desarrollado muchas actividades relacionadas con el mundo de ultratumba. En un momento dado, Perry se acercó a uno de los miembros del personal para besarle, pero el otro salió escopetado al no reconocer a la estrella del pop. La anécdota ha corrido en la red como la pólvora y el empleado ha quedado como un tontaina, pero la verdad es que Katy Perry no estaba en su mejor momento para besuquear a nadie.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here