Se supone que Nicolas Cage tiene serios problemas con el fisco, pero a él eso le da exactamente lo mismo, a juzgar por el gasto que ha hecho en su visita a una tienda de cuchillos de Alaska. Al parecer, Cage se gastó la friolera de 2.000 dólares en un cuchillo de marfil procedente de un colmillo de mamut (sí el antepasado prehistórico del elefante) hecho a mano. La empuñadura es un águila tallada y aunque se supone que el artilugio es meramente decorativo, el artista ha dicho que lo usará para cortar filetes. No es la primera extravagancia que adquiere el intérprete, también ha comprado un cráneo de dinosaurio, rocas de marte, un pulpo, un trozo de meteorito y cosas por el estilo, por lo que ha pagado sumas millonarias. Hacienda tiene que estar a cuadros.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here