La actriz sudafricana tuvo una etapa escolar poco agradable por culpa de una compañera (la ‘popular’ del centro) que le hacía la vida imposible. Al parecer Charlize Theron se desvivía por encajar y la otra chica la castigaba con el látigo de la indiferencia. Eso no es novedad, entre otras cosas porque está en el guión del 80% de las películas para ‘teenager’ sin sustancia, pero la rubia en lo que se centra es en el hecho de que al cabo de los años tuvo la oportunidad de coincidir con la ‘mala’ en Londres y comprobó que la muchacha llevaba una vida más bien miserable (no especifica por qué). Moraleja: la justicia cósmica existe; o lo que es lo mismo, pero más ‘glamouroso’: a cada cerdo le llega su San Martín.

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