Para aprovechar el evento y a los invitados, Alejandro Sanz celebró su boda sorpresa en el bautizo de su pequeño hijo Dylan, en su finca
en la región occidental de España. Raquel Perera y el cantante se juraron amor eterno tras cinco años de relación.
TV Notas reporta que entre los invitados se encontraba Paco de Lucía, padrino de Dylan, y Paulina Rubio, gran amiga de la pareja, quien escribió en su Twitter: “Ayer he sido cómplice de la mayor muestra de amor, ¡momentos que hacen la historia de una vida! I belive in love! ¡Jarandilla!”.
A pesar de la tristeza por el reciente fallecimiento de su madre, Sanz está convencido de que la vida sigue; por ello ya terminó las grabaciones de su próximo disco y ahora se ha convertido en esposo de Raquel, con el precioso Dylan como una de sus más grandes motivaciones.
Fuente: © Mezcalent